Pocas escenas fueron tan determinantes en la historia del cine: una joven mujer disfruta de una ducha, pero de pronto aparece una extraña figura y la apuñala reiteradas veces. Mientras unos chirriantes violines martillan el tímpano del espectador, la sangre de la bella chica fluye al desagüe, que lentamente se convierte en el ojo abierto de la asesinada.
"Psicosis" hizo historia, atemorizó a millones de personas, dio a su creador el prestigio de gran director de películas de terror y e influenció a generaciones de directores.
La película de Alfred Hitchcock cumple mañana 50 años de su estreno en Nueva York. En Tucumán se pudo ver en 1961.
El crimen de la película se basó en un caso real. A mediados de los 50, el estadounidense Ed Gein asesinó al menos a dos mujeres y desenterró cadáveres en cementerios.
Cuando la Policía lo descubrió, halló en su casa una escalofriante colección de narices, extremidades y genitales cortados, además de máscaras fabricadas con piel humana. En la cocina había un corazón. Sin embargo, nunca se aclaró si Gein, que murió en 1984 en la cárcel, había comido alguna vez carne humana.
El crimen inspiró más de una decena de películas, entre ellos clásicos del terror como "La masacre de Texas", "Stroszek" y hasta "El silencio de los inocentes".
Pero primero hubo una novela: "Psicosis". Robert Bloch relató en ella la historia de un hombre -Norman Bates- tan traumatizado por la muerte de su madre que una y otra vez asume su papel y asesina a las presuntas novias indignas de su hijo, es decir, las propias.
En algún momento este libro cayó en las manos de Hitchcock. Debido a que buscaba un género totalmente nuevo, se aseguró por un par de miles de dólares los derechos y compró la totalidad de los libros impresos. Nadie que fuera a ver su película debía conocer ya el final.
Los estudios Paramount consideraron que el proyecto no era atractivo, por lo que con gran esfuerzo, Hitchcock financió la película. La producción en blanco y negro, algo ya superado en 1960, no sólo tenía una función artística, sino que también reducía considerablemente los costos. Y el presupuesto fue determinante además para que Hitchcock no contratase estrellas.
A Janet Leigh, que muere duchándose, sólo se la conocía por un par de películas y por su matrimonio con Tony Curtis. Unos meses antes del rodaje de "Psicosis" había dado a luz a Jamie Lee Curtis.
Anthony Perkins sólo se había desempeñado en unos pocos papeles en la televisión antes de interpretar al psicópata con el cuchillo. Y lo hizo tan bien que nunca pudo deshacerse de esa imagen. Su rostro y "Psicosis" fueron la misma cosa.
Para guardar al máximo el secreto, Hitchcock hizo prometer a todos que mantendrían silencio y discutió abiertamente el papel de la madre, que fue asumido por Perkins. En el set de grabación hasta había una silla con el nombre "Señora Bates".

Sólo ocurre en Hollywood
NUEVA YORK.- Los crímenes violentos perpetrados por psicópatas son raros, aún más los realizados por una persona con doble personalidad, según explicó el profesor en Psicología Denis Köhler. "Pese a que es muy popular en Hollywood, ese tipo de casos es muy raro. Crímenes violentos perpetrados por enfermos mentales se producen. Pero que una persona con doble personalidad asesine es muy, muy extraño", subrayó. (DPA)

¿Quién es quién en la película?
Alfred Hitchcock: director y productor.
Robert Bloch: novela, guión.
Bernard Herrmann: música.
Anthony Perkins: homicida-madre del asesino.
Janet Leigh: víctima.
Vera Miles: hermana de la víctima.
John Gavin: amante de la víctima.
Martin Balsam: investigador privado.